Una madrugada lluviosa, mientras instalaba un paquete corrupto en su máquina —algo llamado martinepub— se topó con un script escondido en sus líneas. El instalador, un archivo con nombre inocuo: install.sh, no hacía más que descomprimir un binario antiguo. Pero cuando lo ejecutó, la pantalla tembló y una voz sintetizada dijo, sin afectación: "¿Quieres verlo?".
Pronto descubrió el mecanismo: un lente pequeño, conectado al puerto USB, que martinepub activaba. Si enfocaba a alguien y ejecutaba el script, la red neuronal reconstruía su rostro y lo proyectaba sobre el suyo mediante unas lentes de contacto especiales que, aparentemente, también se instalaban con el paquete. Ibon podía alterar su apariencia a voluntad; primero fueron cambios sutiles: cicatrices aquí, un hoyuelo allá. Luego rostros enteros. el ladron de rostros ibon martinepub install
video_capture.release() cv2.destroyAllWindows() Pronto descubrió el mecanismo: un lente pequeño, conectado
. The crime is deeply symbolic, mimicking the sculptures of Jorge Oteiza at the Arantzazu Basilica. The Signature Luego rostros enteros